El Universal descubre en una de las calles más transitadas del Centro Histórico de la Ciudad de México una experiencia gastronómica que apuesta precisamente por lo contrario al movimiento que ocurre en el exterior: intimidad, atención personalizada y una relación directa entre cocineros y comensales. Taco Tasting Room, ubicado en la planta baja de Canada Central & Rooftop, en Avenida 5 de Mayo y a solamente una calle del Zócalo, propone un menú degustación creado por el chef Pepe Salinas en el que el taco funciona como hilo conductor para recorrer diferentes sabores de México.
La publicación destaca desde el inicio el carácter casi secreto del lugar. Su pequeña entrada puede pasar inadvertida entre los numerosos establecimientos de Avenida 5 de Mayo, una característica que El Universal relaciona con los espacios tipo speakeasy: discretos, íntimos y alejados visualmente de aquello que ocurre en el exterior. Una vez dentro, el ambiente cambia mediante iluminación tenue, paredes oscuras, música mexicana y elementos decorativos relacionados con la cultura nacional.
Mazorcas grabadas en piedra, máscaras de tecuanes, velas escamadas, hojas secas de maíz y otros detalles artesanales construyen el escenario. Sin embargo, el verdadero centro de Taco Tasting Room es su barra de granito con capacidad para solamente 14 personas. De un lado se encuentran los comensales; del otro, cocineros y mixólogos preparando los alimentos y bebidas frente a ellos. Esta cercanía convierte la interacción en parte fundamental de la experiencia.
La propuesta gastronómica se desarrolla mediante un menú degustación de diez tiempos. Desde el comienzo, el equipo explica las características de cada creación, mientras que el sommelier acompaña el recorrido con información sobre las opciones de maridaje. El objetivo no es únicamente servir una secuencia de platillos, sino permitir que el visitante comprenda ingredientes, combinaciones y técnicas conforme avanza la experiencia.
El recorrido comienza con preparaciones frescas como un granizado de aguachile rojo con furikake de camarón y una tostada de kampachi, ikura y mandarina. Posteriormente aparecen interpretaciones más complejas de referentes de la cocina mexicana, entre ellas una enchilada de mole blanco, una quesadilla adobada de langosta, esquites con rib eye sonorense, un taco de carnitas de lechón y una gaonera de wagyu. La parte salada culmina con una enchilada de mole negro antes de dar paso a los postres.
El Universal destaca particularmente cómo algunos platillos incorporan una dimensión participativa o narrativa. El comensal observa directamente la preparación, conversa con el equipo y en determinados momentos interviene en el propio plato. De esta manera, la pequeña capacidad del restaurante deja de ser únicamente una característica de exclusividad y se convierte en una herramienta para generar cercanía e interacción alrededor de la cocina.
Los postres continúan con esta lógica mediante sabores y presentaciones vinculados con México. Entre ellos aparece un flan de arroz con leche y caramelo de higo presentado en forma de calavera sobre barro negro, seguido por un sorbete de zapote negro y naranja. La vajilla, los ingredientes y la presentación contribuyen a mantener la identidad de la experiencia hasta el último tiempo.
La propuesta puede complementarse con diferentes alternativas de maridaje, incluyendo una opción sin alcohol. El recorrido incorpora vinos mexicanos provenientes de regiones como Valle de Guadalupe, en Baja California, y Paredón, Coahuila, mientras que la carta adicional contempla destilados y coctelería con referencias nacionales. Esto permite que las bebidas también formen parte del descubrimiento de sabores y productos que propone Taco Tasting Room.
Para Central Hoteles, la cobertura adquiere un valor adicional porque El Universal establece explícitamente la relación entre el restaurante y la marca. Taco Tasting Room es presentado como una de las propuestas culinarias del grupo hotelero mexicano, que cuenta con Histórico Central, Zócalo Central y Canada Central en el corazón de la Ciudad de México.
Esta relación resulta particularmente interesante porque Canada Central & Rooftop deja de aparecer únicamente como un lugar de hospedaje. En su planta baja existe una experiencia gastronómica con identidad propia capaz de atraer también a personas que llegan específicamente por la cocina. Hotel, restaurante y Centro Histórico comienzan así a funcionar como entidades relacionadas dentro de una misma propuesta de descubrimiento de la ciudad.
La cobertura de El Universal ayuda, por tanto, a posicionar Taco Tasting Room como uno de esos lugares que contrastan con el entorno que los rodea. Afuera está el movimiento permanente de Avenida 5 de Mayo y del Zócalo; adentro, solamente 14 personas observan cómo se preparan diez tiempos frente a ellas. Ese contraste entre una de las zonas más concurridas de la Ciudad de México y una experiencia gastronómica deliberadamente íntima constituye uno de los principales atractivos del concepto.
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El taco no necesita perder su esencia para contar algo nuevo
CHIC Magazine presenta a Taco Tasting Room como una propuesta que abre una conversación diferente alrededor de la cocina mexicana. Ubicado dentro de Central Hoteles, el concepto parte de uno de los grandes referentes de la gastronomía nacional —el taco— para explorarlo desde la técnica, los ingredientes y la atención al detalle, sin intentar transformarlo en algo ajeno a aquello que le da identidad. La experiencia ocurre en un espacio diseñado para solamente 14 personas, una escala que modifica por completo la relación entre cocina y comensal. No funciona como un restaurante convencional ni pretende trasladar una taquería tradicional hacia un formato de lujo. CHIC lo describe más cerca de una barra de degustación, donde cada elemento tiene una función específica dentro de la experiencia.
Hospedarse en el corazón de la ciudad también es parte del viaje
Food and Travel México recorre la propuesta de Central Hoteles desde una pregunta especialmente relevante para quienes visitan la Ciudad de México durante temporadas de gran actividad: ¿dónde hospedarse para estar cerca de algunos de los principales atractivos de la capital y, al mismo tiempo, convertir el propio hotel en parte de la experiencia?
Cuando el verdadero lujo es tener tiempo para disfrutar la ciudad
Verest Magazine presenta la evolución de Central Hoteles desde una perspectiva muy concreta: cómo una estancia en el Centro Histórico puede combinar el patrimonio de la zona con servicios pensados para simplificar la experiencia del viajero contemporáneo. Las nuevas suites premium son el punto de partida, pero la publicación coloca el verdadero diferenciador en la atención personalizada y, particularmente, en la incorporación de la figura del Butler.